La bienvenida al nuevo mes con una tarta de tiramisú

Comida familiar por parte materna y eso quiere decir… que me toca hacer tarta de tiramisú! Lo que conlleva además, que haga tiramisú de más para comérmelo antes que ninguno! La probé hace unos años, y desde entonces, creo que se ha convertido en mi tarta preferida, bueno, el tiramisú en si mismo porque también lo puedes hacer sólamente la crema y meterlo en el congelador para hacerlo helado, en verano, y está buenísimo, sino, probarlo vosotros mismos! Como la mayoría de las tartas, es mejor prepararla 24 horas antes, para que repose en la nevera y esté más buena al día siguiente, por ello, si es para la comida, yo la suelo hacer la noche de antes, pero vamos, que no es ningún impedimento el hacerla el mismo día, sigue estando riquísima.

La bienvenida al nuevo mes con una tarta de tiramisú

No sé si alguno conoce la historia del tiramisú, yo como gran amante, me ha entrado la curiosidad y he encontrado un relato que no sé si será una leyenda o realidad,  data de finales del siglo XVII y ésto es lo que relata: cuenta la historia que son La Toscana y el Venetto, ambas regiones de Italia, quienes reclaman la paternidad de esta inimitable delicia. Según la historia, el dulce vio la luz en Siena; la ocasión fue una visita del entonces Gran Duque de Toscana, Cosimo III de Medici. Vanidoso, despilfarrador y amante del lujo, el histórico personaje era también bastante goloso y apreció la nueva especialidad que, en su honor, fue bautizada como “sopa del duque”. A su partida, la noble receta lo siguió a la corte de Florencia, que en aquel entonces era un crisol de intelectuales y artistas procedentes de toda Italia y Europa entera. Fue así que la “sopa del duque” se hizo famosa hasta pasar las fronteras del gran ducado, para así llegar a Treviso y después a Venecia, en donde, se convirtió en el dulce favorito de los cortesanos, por las propiedades excitantes y afrodisíacas que producía. Tal fué el agrado, que se difundió la costumbre de consumir abundantes porciones antes de cada encuentro amoroso. Esta es la razón por la cual la “sopa del duque” cambió su nombre y tomó aquel más alusivo de “tiramisú”, que en italiano literalmente “tirame-arriba”, y es así, como la historia cambia.
Después de leer esto, no sé si recomendar el tiramisú como afrodisiaco… yo sólo puedo decir que está bueno, que satisface bastante bien el apetito y que cuando empiezas a comer… mmmm, lo demás, lo dejo a la imaginación de cada uno!

Ingredientes
Bizcocho para tarta (en Mercadona lo venden, son tres bases redondas)
Una tarrina de queso Marcaspone
4 yemas de huevo
1/2 vaso de azúcar
1 bote de nata de spray (si la compráis sin azúcar, añadir más azúcar)
Café disuelto en agua (3 deditos de café y el resto de vaso con agua)
Cacao en polvo

Pasos para su elaboración
1. Preparar el tiramisú, es importante que quede cremoso y sin grumos, por ello, hay que tener un poquito de paciencia:
ponemos en un bol la tarrina de queso, y con la ayuda de una tenedor, lo vamos chafando; a continuación, añadimos las yemas y volvemos a ayudarnos del tenedor para mezclarlo todo bien; se añade el azúcar poco a poco, sin dejar de mover; por ultimo, vertemos la nata montada y de nuevo, vamos deshaciéndolo todo con el tenedor, chafando los grumitos que vayan quedando hasta que quede una crema. Una vez vertemos toda la nata y lo tenemos mezclados, probamos con una cuchara para saber si está lo suficientemente dulce, ya que hay a gente que le gusta más dulce que a otros, pero si nos pasamos de azúcar, puede perder un poco su sabor. Este paso es un poco difícil, ya que una vez metes la cuchara… no sé si vas a poder parar de comer!
2. Cogemos la primera base del bizcocho y la colocamos sobre el recipiente donde vayamos a hacer la tarta, lo empapamos todo de café para que no quede seca cuando la cortemos.
3. Una vez esté el bizcocho empapado, vertemos la crema de tiramisú y con ayuda de una cuchara o espátula, lo esparcemos bien por toda la base dejando incluso, que caiga por los bordes un poco.
4. Cogemos un colador y añadimos cacao en polvo (yo uso Valor) y agitándolo un poco, hacemos que se disperse por encima del tiramisú. Una vez esté todo cubierto de cacao, colocamos la otra base y volvemos a hacer desde el punto 2.
5. Una vez estén termindas las tres bases, se mete la tarta en la nevera. Si la consumís al día siguiente, veréis que el cacao tiene un efecto que parece que está mojado, eso es por el tiramisú, asi que, volveis a espolvorear de cacao y listo!
6. Sacar unos minutos antes de servir para que no esté tan fría. Ahora, os toca poneros a vosotros manos a la obra y que me comentéis que tal.

4 Comments

  1. mireia 1 octubre, 2012
  2. Anónimo 20 octubre, 2012

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